No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, para bien o para mal.
Llevo dias reflexionando algo que ha pasado a mi alrededor y no consigo entenderlo.
Dos personas estuvieron juntas hace muchos años, durante varios años. Por circunstancias de la vida lo dejaron y han estado 12 años separados. Él le ha echado de menos todo este tiempo y por fín llevan unos meses juntos. Es todo como había soñado, la vida le había dado una segunda oportunidad!! Nunca se hubiera imaginado que sus súplicas se oyeran y se produjese el milagro!! Por fín había recuperado a la mujer de su vida...
La única condición que ella le ponía, después de haber visto algún episodio, es que drogas no, no valía ninguna en su nueva relación, nueva vida y futuro juntos (no hablo de tabaco y alcohol).
Pues como os quedáis si os digo que en la balanza de él, pesa más la droga que sus sueños hechos realidad. Que ha tenido 3 o 4 oportunidades que ella le ha dado y él, arrepentido, asumía el perdón con responsabilidad y con miedo a perderla pero que siempre llegaba otra vez.
No dejo de darle vueltas porque no entiendo nada. A ver, yo la única droga que me he metido en el cuerpo ha sido unos cigarros de jovencita y para de contar. Es que ni bebo alcohol, una copa de vino cada mil meses y ya, así que entiendo que yo no pueda ser objetiva con este tema.
No se hasta que punto una persona puede estar tan enganchada a una droga que permite que su vida soñada, la que creía que ya nunca volvería a ser, el sueño de sus sueños no gane en la batalla de la droga.
Siguiendo reflexionando, creo que puede ser también que perseguimos un sueño, cuanto más inalcanzable mejor, luchamos por él, lo pasamos mal, lloramos de impotencia, pasan los meses, años...y cuando lo tenemos, ya no lo queremos tanto? o no era como nos imaginábamos?
Hablamos de lo bonito que es soñar, que los sueños se hagan realidad...yo creo que no. Que nos debemos dejar de soñar, valorar lo que tenemos y lo que queremos, pararnos a pensar si lo conseguimos que haremos, si seremos felices con eso que tanto ansiamos...porque puede que estemos 20 años persiguiendo algo que después no es lo que queremos o no podemos asumir y lo que era nuestro sueño, se convierta en nuestra pesadilla o en una mala experiencia.
Tengo una amiga de la infancia que vivía por estudiar medicina, me acuerdo cuando íbamos al colegio que nos hablaba de su madre médico y que ella quería ser igual. Tiene 30 años, es médico, tiene una especialidad bonita y es la persona más infeliz profesionalmente hablando que conozco.
Eso es pena, lástima, lleva desde los 5 años soñando y no se ha parado en ningún momento de su vida a barajar otras posibilidades, no,no y no, tenía que ser eso...y ahora qué?
Yo tengo la suerte de no ser muy soñadora, soy bastante realista, no es muy bueno tampoco ser así pero es lo que hay.
Llevo dias reflexionando algo que ha pasado a mi alrededor y no consigo entenderlo.
Dos personas estuvieron juntas hace muchos años, durante varios años. Por circunstancias de la vida lo dejaron y han estado 12 años separados. Él le ha echado de menos todo este tiempo y por fín llevan unos meses juntos. Es todo como había soñado, la vida le había dado una segunda oportunidad!! Nunca se hubiera imaginado que sus súplicas se oyeran y se produjese el milagro!! Por fín había recuperado a la mujer de su vida...
La única condición que ella le ponía, después de haber visto algún episodio, es que drogas no, no valía ninguna en su nueva relación, nueva vida y futuro juntos (no hablo de tabaco y alcohol).
Pues como os quedáis si os digo que en la balanza de él, pesa más la droga que sus sueños hechos realidad. Que ha tenido 3 o 4 oportunidades que ella le ha dado y él, arrepentido, asumía el perdón con responsabilidad y con miedo a perderla pero que siempre llegaba otra vez.
No dejo de darle vueltas porque no entiendo nada. A ver, yo la única droga que me he metido en el cuerpo ha sido unos cigarros de jovencita y para de contar. Es que ni bebo alcohol, una copa de vino cada mil meses y ya, así que entiendo que yo no pueda ser objetiva con este tema.
No se hasta que punto una persona puede estar tan enganchada a una droga que permite que su vida soñada, la que creía que ya nunca volvería a ser, el sueño de sus sueños no gane en la batalla de la droga.
Siguiendo reflexionando, creo que puede ser también que perseguimos un sueño, cuanto más inalcanzable mejor, luchamos por él, lo pasamos mal, lloramos de impotencia, pasan los meses, años...y cuando lo tenemos, ya no lo queremos tanto? o no era como nos imaginábamos?
Hablamos de lo bonito que es soñar, que los sueños se hagan realidad...yo creo que no. Que nos debemos dejar de soñar, valorar lo que tenemos y lo que queremos, pararnos a pensar si lo conseguimos que haremos, si seremos felices con eso que tanto ansiamos...porque puede que estemos 20 años persiguiendo algo que después no es lo que queremos o no podemos asumir y lo que era nuestro sueño, se convierta en nuestra pesadilla o en una mala experiencia.
Tengo una amiga de la infancia que vivía por estudiar medicina, me acuerdo cuando íbamos al colegio que nos hablaba de su madre médico y que ella quería ser igual. Tiene 30 años, es médico, tiene una especialidad bonita y es la persona más infeliz profesionalmente hablando que conozco.
Eso es pena, lástima, lleva desde los 5 años soñando y no se ha parado en ningún momento de su vida a barajar otras posibilidades, no,no y no, tenía que ser eso...y ahora qué?
Yo tengo la suerte de no ser muy soñadora, soy bastante realista, no es muy bueno tampoco ser así pero es lo que hay.

